Esta mañana estaba en Zumaia, en el Parque Empresarial José María Korta, empresario vasco asesinado por Euskadi Te Asesino (ETA) en agosto de 2000. Comentaba con mi compañera de trabajo aquel día de agosto en el que fuimos muchos los que lloramos aquel asesinato. Pensábamos en el pasado sin saber que en aquel momento, Euskadi Te Asesino estaba cometiendo otro asesinato a pocos kilómetros de distancia contra otro empresario vasco.
Hoy, 3 de diciembre, día mundial del euskera, Euskadi Te Asesino (ETA) ha vuelto a demostrar que el tiempo no pasa por ellos. Han asesinado nuevamente a un empresario vasco. Un empresario, socio de una empresa responsable de generar riqueza para Azpeitia y para Euskadi, socio de una empresa que trabaja en un proyecto como la Y vasca (alta velocidad) que nos posicionará mejor en el mapa europeo y por lo tanto en el futuro.
ETA siempre contra el progreso de este país. Ayer fue la autovía de Leizarán que ha hecho más por unir Euskadi y Navarra que las malditas balas de estos asesinos mafiosos. Hoy ha sido la alta velocidad y mañana será otra cosa, siempre contra quienes construyen Euskadi día a día con su sudor. Empresarios, trabajadores ¿acaso no son trabajadores los empresarios?, han demostrado y demuestran un gran amor por su país por el que acaban dando hasta su vida, porque es un país por el que merece la pena seguir trabajando pese a tener entre nosotros una verdadera lacra. Hoy es un día triste para este país porque unos descerebrados han descargado su odio a la Euskadi real de la única manera que saben hacerlo, asesinando esa realidad que persistirá por mucho que descarguen en ella todas las balas que cobardemente sean capaces de escupir. La historia ya les ha reservado un lugar: las cloacas.
Dejo a continuación un link para escuchar las declaraciones del Lehendakari
Como te podrás imaginar, hay muchas cosas que comentas en tu post en las que no estoy de acuerdo, sin embargo, no creo que sea el momento de discutirlas, sí otro día.
Para mí la vida de un ser humano queda por encima de todo lo demás, y por tanto, se ha cometido una monstruosidad, algo terrible que es matar a alguien. Truncar muchos sueños, vivencias, sonrisas y lágrimas, en definitiva, una vida.
Sin contar el dolor de su familia y de sus amigos y personas cercanas, y el vacío que eso les supone en sus propias vidas. Recuerdo cuando mataron a Ernest Lluch, y puse la radio cuando empezaba el programa de Gemma Nierga. En su voz, entre los sollozos, no había rabia sino dolor, y mucho. Cuando Gemma leyó el comunicado final en la manifestación de condena dijo "ernest, hasta la persona que le mató, hubiera intentado dialogar". Se puede estar o no de acuerdo, pero demuestra la grandeza de unas personas, como ese exministro o como este empresario y como tantas otras. Personas pacíficas que viven y trabajan.
Sólo espero que ETA no vuelva a matar en ningún sitio.
Y mi pésame a la familia.
Saludos