Señor López:

No he tenido ocasión de seguir en directo el debate del pleno de hoy en la Cámara vasca pero me he leído con detenimiento su intervención y la del Lehendakari, señor Ibarretxe.

Afirmar como lo hace usted desde el inicio de su intervención que la consulta planteada no busca el diálogo, tampoco el entendimiento, tampoco el acuerdo entre vascos, ni la convivencia, ni la estabilidad y confianza para que este país siga avanzando, es poco menos que desconcertante. Usted debe de haber visto algo en esa consulta que yo desde luego no acierto a captar. Me he leído la ley, las preguntas, de arriba abajo, de abajo arriba, en diagonal, en oblicuo, con lupa, en la pantalla del ordenador, impresas, y “rien de rien”. El señor Barreda ha sintetizado mejor que usted, ha dicho, es “antivasca”. Ahí ya me he ido al oculista para una revisión urgente.

Luego tacha la actitud del Lehendakari de imposición durante estos 10 años. Eso tiene mucha gracia proviniendo sobretodo de quien se ha negado a dialogar, a debatir, a discutir de según qué cosas con él. Lo que ha hecho el señor Ibarretxe, y yo le agradezco su actitud, es seguir para adelante y buscar mayorías para sacar sus iniciativas. Que no figuren ustedes en dichas mayorías no deslegitima ni mucho menos las mismas, y menos todavía si son ustedes los que se autoexcluyen de la búsqueda de consensos. Su actitud es la de vetar todo lo que proponen los demás para luego alzarse como la solución. Pero no tendrá usted credibilidad para dar ese paso, habrá dilapidado sus credenciales.

Luego, aprovechando el viaje, se atreve a frivolizar acusando al Lehendakari poco menos que de desidia por nuestro nivel de bienestar, el mejor del Estado español en términos de renta per cápita. Habrá sido su “laissez faire” claro, cómo no señor López.

Pero volviendo al debate de la consulta, ahora resulta que el conflicto político que vive Euskadi es responsabilidad del Lehendakari. ¿Nos hemos vuelto locos señor López? Ese conflicto es anterior a la propia existencia de ETA. Y por supuesto, como responsabilidad inherente al cargo, el Lehendakari tiene la obligación de buscar soluciones. No sé si como único capaz de solucionar el conflicto como usted afirma pero sí al menos para intentarlo. Zapatero tuvo su “aventura” y se le respetó y agradeció en Euskadi. Respeten ahora los intentos legítimos de los demás y no caigan en el pozo de los que sólo saben mirar desde la cuneta y descalificar frívolamente a quien, con fe y valentía, persigue sus propósitos. No caigan en la crítica destructiva de quien teme que sea otro el que se marque el tanto de acabar con la violencia en este país. Es más inteligente sumarse al carro del intento, tal y como hizo por cierto el PNV con el PSOE. No jueguen ahora ustedes el papel del PP que tanto criticaron en su momento, con toda la razón del mundo por cierto.

Otra cosa que me asombra es la contradicción en la que incurren cuando nos presentan la consulta algo así como un arma de destrucción masiva pues le otorga a la misma unas propiedades espectaculares (45 segundos para destruir lo levantado en 30 años), y al mismo tiempo la tache de inútil y estéril pues no hace falta ese paso, según usted, para sentarse a dialogar.

En cuanto a despreciar la decisión de Instituciones públicas, no es usted la persona más indicada para hablar de ello, y si no, respete entonces la decisión que ha adoptado hoy el Parlamento Vasco con respecto a la ley de la Consulta.

Dicho todo esto, hay una afirmación donde la dosis de cinismo resulta altamente preocupante: “Maldita la gracia que tiene el sitio que le ha ofrecido a ETA”. Quizás esta frase está sacada de contexto y procede de alguna charla que ha mantenido usted con su Presidente Jesús Eguiguren. Quizás se le coló en un “copia pega” a la hora de elaborar su discurso Señor López. Ese sí que le ha otorgado a ETA la exclusividad para abordar cuestiones como las que intenta introducir sin éxito el Lehendakari en el debate político porque ustedes lo han impedido una y otra vez.

Por último, señor López, no se haga la víctima que con la consulta nadie le pide que deje de ser socialista ni que deje de defender aquello en lo que crea. La propia consulta, con su segunda pregunta, permite que la sociedad vasca lance un mandato expreso para ese acuerdo entre vascos sin que nadie tenga que renunciar a nada. Esta consulta no divide, todo lo contrario, es un primer paso para buscar el acuerdo y el consenso al que tanto alude y por el que tan poco hace. No he oído todavía una sola explicación convincente sobre las propiedades de división de la consulta.

Atentamente

P.D.: Por último, señalarle a usted que cuando se sale del guión y quiere ser gracioso, resulta más faltón de lo que ya es cuando lee. Tenga por seguro que Euskadi algún día jugará la Eurocopa y se enfrentará a España deportivamente, por supuesto. Es una aspiración compartida por mucha gente de este País y no nos ofenda burlándose de esa posibilidad.