Los actos de vandalismo producidos este fin de semana en Barañain y en Getxo nos han arrojado un jarro de agua fría que se ha visto compensado con creces con la declaración de Joseba Permach, trasladando de forma inequívoca la gravedad que supone según él que se den este tipo de acciones en este nuevo escenario. Yo creo que es importante destacar estas declaraciones porque sin lugar a dudas indican un cambio claro de estrategia y de actitud. El silencio ha dado paso a la consideración negativa sobre las consecuencias de actos de este tipo. Se trata por lo tanto de un paso en la buena dirección que creo que consolida de forma muy simbólica los nuevos tiempos por lo que me parece digno de resaltar.

No obstante, lo que no se mueve un ápice es, y así lo siento de verdad, la escoria de este país representada por los dirigentes del PP y de UPN. Estos sí que no saben lo que es moverse, adaptarse a los cambios ni nada que se le parezca. Cualquier pretexto es bueno para romper con el proceso tan esperanzador que se ha iniciado. Prefieren ver el vaso medio vacío que medio lleno por el mezquino interés partidista que demuestran una y otra vez, sin ninguna visión de Estado que se supone que es el suyo. Si fuera por ellos, este mundo no sabría lo que es el movimiento, pero afortunadamente..... si muove. Ojalá que el movimiento les desplace cada día más a la marginalidad, que en la mediocridad hace tiempo que viven instalados.